viernes, 25 de agosto de 2017

EL CLIENTE

EL CLIENTE
Es una persona impulsada por un interés personal y que tiene la opción de recurrir a nuestra organización en busca de un producto o servicio, o bien de ir a otra institución.
A esta persona la encontraremos no sólo en el campo comercial, empresarial o institucional, sino también en la política, en la vida diaria, cuando somos pasajeros, estudiantes, pacientes; ellos son los clientes o público usuario según sea el caso, que buscan satisfacer una necesidad.
LA IMPORTANCIA DEL CLIENTE
La importancia del cliente nace a partir del momento en que él pasa de ser un simple eslabón de la cadena de proceso de venta del producto, a verdadero motivo de existencia de la empresa.
En los últimos años, la oferta ha ido aumentando y con ello la capacidad de elección de los clientes. Al aumentar la variedad de posibilidades de elección, el cliente empieza a poder comparar entre ellos y a elegir. Esta elección se realiza en función de diferentes criterios (precios, diseño, prestigio del establecimiento, opiniones de tercero, impacto publicitario, nivel del servicio ofrecido, etc.)
Por otra parte, al aumentar la posibilidad de elección, aumentan las exigencias del cliente, y consecuentemente se produce un estado de insatisfacción del cliente respecto de aquellos establecimientos que no cumplen sus expectativas.
Es por esta causa, por la necesidad de conservar nuestros clientes y de captar nuevos, que la calidad de nuestro servicio debe cumplir la máxima exigencia para poder garantizar que, de esta manera, dicho servicio está dirigido a cumplir sus necesidades.
El cliente satisfecho es el cliente que repite en el consumo del producto. Volverá a nuestro restaurante si el servicio que recibe en él satisface sus expectativas o incluso las supera.
Al cliente se le puede recuperar y se le puede perder definitivamente. Gastará su dinero con nosotros y nos traerá a sus amigos si somos capaces de satisfacer sus necesidades. Si se le engaña nos estamos engañando a nosotros mismos y tarde o temprano nos lo hará saber, gastando su dinero en otro sitio.
Si queremos tener clientes repetidores deberemos darle una gran importancia a la amabilidad y al trato que les dispensemos. Para conseguir que todos ellos repitan, deberemos transmitir todas las conductas que a continuación se detallan:
Ø  Que saludemos al cliente antes de que lo haga él.
Ø  Que le saludemos con educación y por su nombre.
Ø  Que le tratemos de usted y por su apellido siempre que sea posible, con la debida discreción.
Ø  Que chequeemos constantemente los detalles de nuestra sección, para dar una buena imagen.(recoger las mesas, ordenar sillas, ceniceros,…)
Ø  Que avisemos con agilidad de cualquier anomalía que observemos, aunque no sea de nuestra directa responsabilidad.
Ø  Que nunca expresemos un “NO” rotundo a una solicitud de un cliente, buscando siempre una alternativa. Si la solución no depende de nosotros busquemos a quien lo pueda resolver.
Ø  Que practiquemos en nuestra relación con clientes y compañeros una amabilidad sorprendente.
Ø  Que cuidemos nuestra estética e higiene, estando siempre impecables.(no piercings, anillos y tatuajes a la vista)
Ø  Que demos constantemente ideas.
Ø  Que nos formemos periódicamente.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LAS EXPECTATIVAS DEL CLIENTE O PÚBLICO USUARIO
·         Eficiencia: ¿Se le proporciona al solicitante exactamente aquella información o acción que está buscando?
·         Confianza: ¿La gente que hace una consulta o una solicitud, confiere autoridad a la persona con quien habla?
·         Servicialidad: La servicialidad es una añadidura. Se da cuando al solicitante se le brinda asistencia en su consulta, con sugerencias, información y acciones posiblemente relevantes que son mayores o más detalladas que la respuesta o la acción particularmente buscada.
·         Interés personal: Cuando se demuestra interés personal al responder a una consulta del cliente o público usuario, la relación cambia. Inicialmente esta es una relación de ellos y nosotros; con el interés personal, se convierte en una relación de aprecio.

·         Confiabilidad: Significa que el cliente o público usuario puede estar seguro del desempeño de la organización. 

viernes, 18 de agosto de 2017

Las 10 claves del éxito de Apple

Que Steve Jobs era un genio es algo que nadie parece dudar, pero más allá de su capacidad como innovador y gestor, hay una serie de constantes que hicieron de su compañía lo que ahora es.
1. El diseño
Según John Sculley, ex director ejecutivo de la compañía de Cupertino, para Jobs el diseño era (y sigue siendo hoy para la compañía) fundamental, y los diseñadores de Apple son los trabajadores más respetados e importantes de la compañía. En palabras de Sculley sobre Apple: “Primero están los diseñadores, luego los programadores y finalmente, los jefes”.  

2. El cuidado en el detalle
Para la compañía de la manzana es otra de sus obsesiones. No sólo en el producto, sino en su apariencia, diseño y packaging.

3. Marketing y publicidad adecuados
Apple fue de las primeras marcas en implicarse en las campañas completamente hasta controlar cada aspecto publicitario al detalle. Hoy está a la orden del día.

4. Pocos productos
En vez de diversificar, la compañía centra todos sus esfuerzos en unos pocos productos, puliéndolos una y otra vez, como el iPod, el iPhone o cualquiera de los productos Apple. 

5. Menos es más
Parece que Jobs estaba de acuerdo con Mies van der Rohe en este sentido. Tanto Steve como el gran arquitecto y diseñador alemán estaban obsesionados con la simplicidad y la autenticidad. Para Jobs un producto modificado siempre es “menos bello”.


Según Greg Joswiak, vicepresidente de Marketing de iOS en Apple la simplicidad es muy complicada: “Mucha gente piensa que eso significa tomar algo simple y dejarlo en su núcleo esencial. Pero no es eso. Cuando se empieza a construir algo, rápidamente se vuelve muy complejo. Pero ahí es donde mucha gente para. Si uno conoce realmente su producto y los problemas, entonces puede tomar algo que es complejo y hacer que sea sencillo.”

6. Grupos reducidos y motivación
Para el equipo del primer Mac, Jobs se negó a trabajar con más de cien personas. Entre otras cosas, para poder recordar sus nombres y ofrecerles un trato personal. No es una mala técnica, teniendo en cuenta que ya desde la época de los romanos se pensaba que 150 era el número perfecto como unidad militar y social. 


Mucha gente cree que es también el número adecuado para nuestras amistades en Redes Sociales y para organizar cualquier núcleo humano por secciones, se conoce como el número Dunbar en honor a su descubridor, el antropólogo británico Robin Dunbar. 

7. Valor
Es uno de sus puntos fuertes. Es muy difícil arriesgarse con ideas y productos nuevos cambiando las reglas del juego sin saber si funcionarán o no. Y es especialmente difícil cuando uno tiene negocios que ya funcionan.

En este sentido, Joswiak añade: “El valor es la base para muchas decisiones en los negocios. No aferrarse a ideas del pasado, incluso si han sido exitosas para usted. Uno no debe fabricar un producto sólo porque todos los demás ya lo hicieron.”

8. Expectación
Se trata de una prolongación del dominio de los medios. Apple prepara cada uno de sus lanzamientos al detalle y crea las expectativas necesarias para generar un “buzz” social en torno a sus productos. En este sentido, además, el señor Jobs era un maestro.

9. Ambición
En Apple se toman muy en serio entrar en un mercado y, cuando lo hacen, es porque realmente quieren ser los mejores en ese sector, si no, prefieren no malgastar energías en ese campo.

10. Visión
Visto desde la distancia, en general puede decirse que el éxito de la compañía es que tanto Jobs, como Steve Wozniak y sus acólitos fueron unos visionarios. Crearon productos competitivos creyendo a la gente les encantarían y los utilizarían. Funcionó.


El principal acierto de Apple fue adelantarse a los usuarios ofreciéndoles productos que necesitaban o si no, llegarían a necesitar muy pronto. 
Según James McQuivey, vicepresidente de la consultora de tecnología Forrester Research, la anticipación es fundamental en los negocios y consiste básicamente en analizar las frustraciones de los consumidores y adelantarse a los competidores.

Suena muy fácil, pero es muy difícil…

lunes, 14 de agosto de 2017

Call Center vs. Contact Center




Qué es un call center?

Un call center es una oficina centralizada que maneja el tráfico de llamadas entrantes y salientes de un negocio en particular a través de una red telefónica administrada por conmutador y con múltiples agentes.En él se manejan simultáneamente un gran número de llamadas debido a que puede mantener a los usuarios en espera y atenderlos de acuerdo a su posición en cola.
¿Qué es un contact center?

Un contact center es similar a un call center; sin embargo éste expande los canales mediante los cuales una compañía interactúa con el público, ya que además de hacer y recibir llamadas, también maneja otros medios como emails, chats y redes sociales entre otros.
Los call centers han experimentado un crecimiento fenomenal en casi todos los países del mundo, el cual ha sido impulsado por las tecnologíasde la información y los bajos costos de transmisión de datos. Por tanto, las compañías han considerado redituable el proporcionar servicio al cliente y de ventas a través de estos centros.
Contact centers vs. call centers, ¿cuál es la diferencia?
Aunque ambos términos se emplean indistintamente, la diferencia entre éstos radica en los servicios que ofrecen.
Un call center tradicional maneja llamadas inbound y outbound para vender productos, realizar encuestas post-venta, levantar tickets, dar soporte técnico, etc.

Los contact centers representan la evolución del call center, ya que proporcionan un servicio al cliente basado en la era digital. Éstos administran y procesan las necesidades de comunicación de las empresas creando mejores experiencias en el servicio de los clientes y usuarios.
¿Cuáles son los pros de cada uno de estos centros?
Los call center tradicionales pueden ayudar a aligerar la carga de trabajo diaria de su empresa, ya que permiten que usted se enfoque en monitorear y operar las funciones principales de su negocio mientras lleva a cabo interacciones telefónicas, levanta tickets, proporciona funciones de mesa de ayuda, brinda soporte técnico, etc.
Por otra parte, los contact centers cubren todo. Si su empresa reporta un volumen grande de correo ordinario y electrónico, interacciones sociales y tráfico telefónico (tanto de entrada como de salida), un contact center es una opción que vale la pena explorar para asegurar la correcta atención de cada interacción.
¿Por qué la gente intercambia o confunde estos dos términos?

La mayoría de los contact centers ofrecen una matriz de escalamiento vasta. Por tanto, las grandes compañías pueden sub-contratarlos para que atiendan llamadas o todas sus demandas de comunicación. Por otro lado, los call centers sólo se apegan a su experiencia como medios de manejo y distribución de llamadas. De este modo, todos los contact centers son call centers, pero no todos los call centers son contact centers.

Se suele pensar que ambos términos refieren a los mismo sin embargo no es así y las principales diferencias, como ya se ha explicado, son los medios por los cuales son atendidos los clientes o usuarios.
En el artículo El contact center y la experiencia digital del cliente se explica u poco más sobre las nuevas tendencias en Centros de Contacto
¿Cómo ayudan estos centros a la atención multicanal?

El Internet nunca deja de evolucionar y la posibilidad de que un cliente contacte a su empresa, a cualquier hora del día o de la noche, tampoco se extingue. La posibilidad de ofrecer servicio de ayuda en tiempo real es casi siempre un factor crucial para las calificaciones relacionadas con la satisfacción del cliente, lo cual hace necesario brindar servicio inmediato utilizando el internet y los nuevos medios como vinculo entre las empresas y los clientes. Los Centros de Contacto actuales gestionan y automatizan dichos vínculos y además pueden generar los reportes necesarios para ajustar las estrategias de acuerdo a las necesidades de las empresas.



viernes, 4 de agosto de 2017

LA ESTRATEGIA DE STARBUCKS, UN REFERENTE EN LA FIDELIZACIÓN


Hay pocas compañías en el mundo que generan más compromiso y lealtad que Starbucks. Esta multinacional de venta de café se ha ganado el corazón de los consumidores, no solo con un buen producto, y una atención al cliente impecable: la estrategia de Starbucks siempre ha buscado la diferenciación a través de ofrecer valor, en especial en sus campañas digitales.
Las estrategias de Starbucks han conseguido enamorar al consumidor. Ya no es solo la búsqueda de apps para facilitar el pago en el móvil, ni ser un referente de atención al cliente en las redes sociales, ni que fuera la primera cafetería que implementó el acceso a internet gratuito -tan común hoy en día a nivel mundial-, Starbucks es el resultado de una filosofía de empresa que ha apostado por el cliente como centro de toda su estrategia global. Y eso ha hecho que la competencia de Starbucks trate de copiar sus acciones.
La estrategia digital llevada a cabo por Starbucks se ha erigido como un modelo paradigmático de lo que en la actualidad se conoce como marketing emocional (o experiencial). Este tipo de marketing se basa en una fuerte conexión afectiva entre la marca y el cliente. Partiendo de la base que la mayoría de las decisiones de compra se basan en la emoción y la creación de una conexión emocional con el consumidor.
Con este nuevo modelo de negocio, Starbucks ha logrado crear una comunidad de consumidores fieles a su marca, lo que les hace ser un referente, pese a su elevado precio, por ejemplo. Y es que, el éxito no es una cuestión de azar, sino que se basa en dar respuesta a las necesidades insatisfechas, y Starbucks lo ha conseguido examinando las demandas individuales de cada consumidor.

La estrategia de Starbucks y su marketing emocional para fidelizar al usuario

El principal valor de Starbucks reside en la orientación de su marca hacia un buyer persona que desea pertenecer a una comunidad selecta (en palabras de la directora de Marketing de la compañía, Beatriz Navarro, el buyer persona de Starbucks comprende mujeres (60%) y hombres (40%) entre los 25 y los 45 años, de nivel medio o medio-alto, urbanos, a los que les gustan las nuevas tecnologías y la personalización y están al tanto de las últimas tendencias).
La estrategia de Starbucks ha conseguido que su público considere la venta de café, no como un producto, sino como un servicio: ‘la experiencia Starbucks’, donde lo prioritario es crear una conexión emocional con el cliente, y donde una vez que el consumidor desea pertenecer a la comunidad Starbucks, el siguiente objetivo de la empresa consiste en involucrarlo en toda la experiencia. Además de ser una marca que fomenta una enriquecedora experiencia de usuario, tu empresa puede aprender otras cosas del modelo de negocio de Starbucks.